Mientras mi alma, por el camino de los ojos se aproxima a la belleza tal y como la veo,
la imagen interior y espiritual crece; mientras la otra se borra gradualmente,
como una cosa vil he indigna de estima.
Dime, oh amor, si mi ojos ven la belleza verdadera a la cual yo aspiro,
o si yo la tengo en mi cuando,
en todo lo que contemplo,
veo su rostro como esculpido.
El amor responde:
La belleza que tu ves es la propia;
pero si ella corre hacia el alma por medio de los ojos mortales,
ella crece, ya que se remonta a un mejor lugar.
Es alli, que ella deviene divina, honesta y bella,
porque el alma inmortal la ve semejante a ella misma.
Es esta belleza inmortal y no la otra la que se allega a tus ojos.


charami dijo
wow, balla que sabes escribir....esta muy padre.... bueno te dejo, salu2!!!!!!!!!!!!!!!!!
21 Febrero 2008 | 10:24 PM